Ayudas en el “papeleo” tras el fallecimiento de un familiar

Es lógico. A nadie le gusta pensar en ello. Pero en ocasiones el fallecimiento de un ser querido o de un conocido, puede recordar lo complicado que puede resultar organizar un funeral. Se trata de momentos muy difíciles en los que gestionar emociones y papeleos puede ser difícil. Y, quizá por ello, sea buena idea contar con una ayuda a través de un seguro de decesos. Cuando un familiar cercano fallece se pone en marcha una serie de procesos y de burocracia que muchas veces se desconocen o no se está del todo familiarizado con todos ellos. Pero son totalmente necesarios ya que es la administración pública quien los exige.

Lo primero que se debe pedir es el Certificado médico de defunción y cumplir el testamento vital en caso de exista y hacer donación de órganos según la voluntad del fallecido. El testamento vital es lo mismo que Voluntades Anticipadas e Instrucciones Previas.

Después, con el Certificado médico de defunción se realiza la inscripción en el Registro Civil. Se trata de hacer oficial el fallecimiento de la persona. Sin dicha inscripción en el Registro Civil que corresponda no se podrá realizar el entierro o incineración, ni los traslados necesarios para ello. Porque para llevar a cabo el entierro o incineración es necesario tener una licencia.

Después de esta primera etapa, darían comienzo otras igual de necesarias. Por un lado, todo lo referente a la herencia. En este caso, hay que obtener el Certificado de últimas voluntades, para saber si el fallecido dejó hecho testamento. Por otro, todo lo referente a poner al día otros asuntos importantes: saber si el fallecido tenía seguros, informar y dar de baja servicios contratados, etc. Algo que requerirá tiempo.

Para realizar los trámites que conlleva el fallecimiento de una persona próxima no es necesario realizarlos personalmente. Pero es importante saber qué hay que hacer, cómo y cuándo hacerlo

 

Ayudas tras el fallecimiento de un familiar

El hecho de tener un seguro de decesos contratado puede facilitar mucho todo lo referente al “papeleo”, durante este duro trance. Uno de los puntos fuertes de estas pólizas se basa en que es la compañía de seguros quien se encarga de realizar los trámites necesarios para prestar el servicio de sepelio.

Y de manera más amplia, especialmente en aquellos casos en los que una de las coberturas sea el Servicio de Gestoría. Con estas coberturas, será la compañía de seguros la que se encargue de realizar todos los trámites ya mencionados. Incluso la tramitación de pensiones como la de viudedad o asesorar a los familiares sobre la tramitación sucesoria.

Tras el fallecimiento de un ser querido puede resultar de gran ayuda contar con el asesoramiento y guía de profesionales a través de un seguro de decesos, y dejar de lado la burocracia para pasar el tiempo de duelo de la manera menos traumática posible.