El cuestionario de salud es imprescindible al contratar tu seguro privado

Tal vez no tienes tiempo de pararte a leerlo, pero te aseguramos que será todo un descubrimiento…
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Si estás pensando en hacerte un seguro de salud, debes saber que tendrás que informar sobre el estado de tu salud en el momento de la contratación.

Ahora mismo es muy fácil contratar un seguro de de salud. Tienes varias maneras de hacerlo y todas son igual de válidas, cómodas, fáciles y seguras. Para informarte puedes hacerlo a través de Internet, en la página web de la compañía, comparadores, etc., o bien acercándote directamente a una oficina o correduría de seguros, si te sientes más cómodo recibiendo un trato presencial.

También puedes informarte y contratar por teléfono. Es otra manera  a caballo entre lo presencial y lo online.

 

La contratación

Una vez que ya conoces el producto y sabes qué tipo de póliza quieres, viene la hora de formalizar la contratación de tu seguro. La contratación tiene dos pasos. Primero la solicitud de alta y después la confirmación por parte de la compañía de seguros.

En el primer paso debes facilitar una serie de datos.  Por un lado están los datos más generales: nombre y apellidos, DNI, dirección, y cuenta bancaria para domiciliar los recibos. Estos se refieren más bien a los datos administrativos. Y por otro lado, está los datos referentes a tu estado de salud. En ese momento te realizarán un “Cuestionario de salud”.

La compañía de seguros necesita conocer tu estado de salud en el momento de la contratación. Es la única manera que tiene de valorar tu solicitud. Igual que valoran tu edad o los riesgos que puedan tener ciertos hábitos poco adecuados como pueda ser el hecho de fumar. E incluso dentro de los fumadores, no es lo mismo un fumador que otro.

 

Información necesaria

El cuestionario trata de aportar información sobre patologías pasadas o presentes, lesiones, tratamientos especialmente aquellos relacionados con las enfermedades más graves como son las de tipo oncológico, coronarias, neurológicas, metabólicas, etc. También necesita saber si padeces alguna alteración congénita o si has sido intervenido.

En caso afirmativo, es decir, que hayas padecido o estés pasando en la actualidad por algún tipo de proceso de este tipo, la aseguradora te pedirá que lo describas en el cuestionario de salud.

Otro tipo de cuestiones son las referentes a tus hábitos y tu estilo de vida. Pueden ser calificados como datos de interés. Aquí se detallan si fumas o no, cuál es tu consumo de alcohol, etc.

Por último, te piden tu peso y altura, así como tu edad y en qué trabajas. Estos son datos importantes ya que entre todos estos ofrecen a la aseguradora cuáles pueden ser tus riesgos actuales, los posibles riesgos.

No es lo mismo una persona que trabaja en una oficina menor de 30 años con un peso equilibrado con su altura, que ese mismo oficinista, con 40 años, un peso por encima o por debajo de los valores saludables establecidos por la OMS, y que fume 20 cigarrillos al día.

Sólo con estos datos la compañía de seguros te puede calcular tu riesgo y por tanto la prima que vas a pagar al año.

 

Protección de datos

Pero ¿qué pasa con esos datos? Cómo verás es necesario que aportes a tu seguro los datos veraces sobre el estado actual de tu salud. La compañía sólo los va a utilizar para hacerte el cálculo de la prima a pagar. Para nada más. Bueno, para eso y para el buen funcionamiento del servicio que te ofrezca.

Todos tus datos, tanto los de carácter personal como los referentes a tu salud están protegidos. Lo que tú respondas y aportes a tu compañía de seguros quedará entre la compañía y tú, en virtud de la LOPD,  Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal.

Además, según la Agencia Española de Protección de Datos se consideran datos de carácter personal relacionados con la salud “las informaciones concernientes a la salud pasada, presente y futura, física o mental, de un individuo.”

Por lo tanto, tus datos de salud están protegidos por Ley. Pero la compañía puede y te va a exigir que seas sincero al facilitar esa información. Esta exigencia está regulada por la  Ley de Contrato de Seguro. En caso contrario, podrías perder todos los derechos de tu póliza y no estarías cubierto.

Lo que dice la Ley es que el tomador del seguro, es decir, la persona que lo contrata “tiene el deber, antes de la conclusión del contrato, de declarar al asegurador, de acuerdo con el cuestionario que éste le someta, todas las circunstancias por él conocidas que puedan influir en la valoración del riesgo”.

Aunque pueda parecerte indiscreto o te haga sentir incómodo, la compañía debe conocer tu estado de salud y tú debes responder a las cuestiones planteadas con total veracidad. Pero puedes estar tranquilo ya que los datos que aportes en tu seguro de salud están bien guardados y totalmente protegidos por Ley.