Embarazo y parto. Uno de los momentos más importantes de tu vida.

Tener un hijo es para muchas mujeres uno de los proyectos vitales más importantes de sus vidas.

Para que tú disfrutes de tu embarazo, tienes la opción de contar con un trato personalizado y rápido acceso a pruebas con un seguro de salud.

Los últimos datos que ofrecía el INE, Instituto Nacional de Estadística eran positivos y optimistas. Daban buenas noticias, porque a lo largo del primer semestre de 2014 el número de nacimientos se incrementó, por primera vez, desde 2010. Así, durante la primera mitad del año nacieron 209.482, es decir, un incremento del 1%.

En España existe una baja tasa de fertilidad, y se sitúa por debajo de la media de la UE. A muchas mujeres les cuesta quedarse embarazadas. El ritmo de vida, los retos profesionales, la falta de cierta estabilidad en la vida, hacen que en ocasiones, el proyecto de ser madre quede pospuesto durante una temporada.

La maternidad plantea siempre una serie de dudas y de miedos. Algo tan lógico como la vida misma. Si estás en ese trance o estás pensando en tener familia, probablemente has pensado informarte sobre las coberturas que te ofrecen los seguros de salud.

 

Los comienzos

En general, el seguro de salud te va a cubrir el seguimiento del embarazo, la preparación al parto, el parto y el postparto. En estos puntos se incluyen las pruebas necesarias para el seguimiento del feto y el cuidado durante los primeros días de nacimiento del bebé.

Si no tienes contratada todavía ninguna póliza deberás saber que para disfrutar de los servicios médicos anteriormente citados, existe lo que se conoce como tiempo de carencia o período de carencia. Se trata de un período de tiempo en el que el seguro no te cubre en este tipo de supuestos durante ese período. Generalmente suele ser 6 meses, pero puede ser mayor.

¿Qué supone esto para ti? Pues que si te quedas embaraza al poco de contratar tu póliza, o la contratas estando ya embarazada, no podrás acceder a alguna o a ninguna de las coberturas relacionadas con el embarazo y parto durante ese tiempo. Salvo que se trate de una urgencia. En ese caso, el seguro debe asistirte. Infórmate correctamente sobre este aspecto.

Por eso si en el futuro quieres tener niños, debes manejar bien estos tiempos y planificarte bien.

 

Coberturas y tranquilidad

Uno de los motivos más importantes que pueden llevarte a tener un seguro de salud para tu etapa del embarazo, es la necesidad de tener un vínculo de confianza con un especialista. Poder elegir el médico que te va a tratar y tener un trato personalizado, te dará mucha tranquilidad. Elegir el especialista y llevar el seguimiento siempre con él.

Otra gran ventaja de tener un seguro de salud privado es el acceso rápido a las pruebas diagnósticas. El avance de la tecnología te permite actualmente  tener un gran control sobre el desarrollo del feto: ecografías, triple cribado, analíticas, amniocentesis o biopsia corial, etc. Ahora, por ejemplo, a través del sistema público de salud, el número de ecografías está limitado a 3, una por cada trimestre de embarazo. Y no serán eco 3D.

Actualmente existe gran información sobre los cambios que sufre tu cuerpo durante el embarazo. Existen una buena cantidad de Apps y páginas web especializadas en el embarazo y el crecimiento del recién nacido. Algunas, son un servicio más de tu seguro. Esto te ayudará a no sentirte sola en esta “carrera” de fondo. Pero, ante cualquier duda, consulta al obstetra.

 

El parto

Una de cada cuatro mujeres aproximadamente hace uso de un seguro privado durante su embarazo. Pero, en el momento del parto serás tú quien elija si das a luz en un hospital público o privado.  Y como suele ocurrir, todo tiene sus pros y sus contras. Lo más normal es que si optas por dar a luz a través de tu póliza, serás atendida por tu ginecólogo obstetra.

Dependiendo del hospital público que te designen puedes compartir o no la habitación. Aquí no podrás elegir ni pagar por estar tu sola ya que dependerá del centro. Y si no hay ninguna complicación serás atendida por una matrona. Sin embargo, todos los hospitales públicos cuentan con equipos de ginecología para los casos de urgencia, las 24 horas.

No existe un seguro para embarazadas, como tal. Se trata de seguros de salud privados que incluyen las coberturas propias del embarazo. Al ser una cuestión muy concreta, todo lo referente suele venir bien indicado en las características propias del contrato de la póliza. Sólo tienes que leer detenidamente las condiciones generales que rigen tu seguro.

En realidad, el seguro de salud privado cuida de ti como madre y también cuida de la salud de tu futuro hijo. Te ofrece respuestas rápidas cuando lo necesitas y te ofrece la confianza y trato personalizado en un momento lleno de cambios y de dudas.