Seguros de decesos y traslados desde el extranjero

Cuando se produce una defunción fuera de la ciudad de residencia o del país donde naciste o en el que vives, todo se puede complicar.

La distancia lo dificulta todo. La repatriación y demás traslados, papeleos… Infórmate sobre el apoyo a los problemas burocráticos que te ofrece un seguro de decesos.

Piensa en lo que puede suponer asumir una defunción fuera de tu país.¿Sabrías qué hacer? ¿Por dónde deberías empezar para regresar un cuerpo a tu país, a tu ciudad? Y si te pasara a ti, ¿qué haría tu familia? ¿Sabría como recuperarse de esta pérdida y reaccionar rápidamente para repatriar tu cuerpo?

De repente se te pueden plantear muchas dudas. Y en caso de sufrir una pérdida en la distancia, se pueden vivir situaciones, no sólo penosas y dramáticas. También difíciles  y que lleguen a superar a cualquiera.

Cuando una persona fallece lejos de su localidad o país de nacimiento, los familiares y allegados afrontan muchos retos. Todos ellos duros y complicados. Primero asumir una pérdida. Segundo, asumir esa pérdida en la distancia. Y por último, tener que luchar con toda una burocracia, que en la mayoría de los casos, es totalmente ajena a uno mismo.

Cuando te informan del fallecimiento de un ser querido en el extranjero debes comenzar a mover toda una maquinaria burocrática. Normalmente, todo lo que tiene que ver con los certificados de defunción, etc. ya es muy complicado si la persona fallece en la misma ciudad en la que vivía y quería que se realizara el sepelio. Cuanto más no será en la distancia. Si además existe problemas de idioma… Puede ser un proyecto titánico.

 

Algo de protocolo

¿Sabías que existe, dentro del Cuerpo Nacional de Policía, un departamento llamado Policía Sanitaria Mortuoria? Estos agentes se rigen por unas normas para realizar su trabajo. Dichas normas se han ido adaptando a la situación actual: aumento del turismo, aumento de los movimientos migratorios, enmarcados especialmente en el ámbito laboral, la mejora de la atención sanitaria en algunos países, etc.

Este departamento trabaja en hacer cumplir una serie de normas y llevar a cabo los deseos de aquellas personas que fallecen lejos de donde quieren dejar sus restos. Además deben hacer cumplir, entre otras, unas pautas sanitarias para el control de epidemias. Algo que, por desgracia ha estado de manera muy candente en el panorama de actualidad español con casos como el Ébola.

Con el fallecimiento de una persona en el extranjero, sus familiares y allegados deberán ponerse en contacto  con el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, embajada o consulado en su defecto, para que se les indique cómo comenzar la burocracia de la repatriación de los restos mortales. Se abre así, un  expediente de traslado de los restos del fallecido. Además, el Estado no se hace cargo de los gastos que se deriven del transporte del cadáver.

En el caso de que el cuerpo quiera trasladarse a otro país, los familiares y allegados se pondrán en contacto con la embajada o consulado del país al que se quiera trasladar los restos mortales. Por ejemplo, un extranjero que viva en España. Normalmente, si se trata de trasladar cenizas, los trámites son mucho más sencillos.

 

Coberturas importantes

Las coberturas más importantes que ofrecen los seguros de decesos son aquellas que cubren la gestión y los gastos del sepelio. Pero, según has visto, los traslados internacionales del cadáver, también suponen un capítulo importante tanto en los gastos como en la gestión.

Gracias a los seguros de decesos se garantiza al asegurado y a la familia la libre elección del lugar del sepelio e inhumación. En el caso de que el fallecido sea español, lo normal es que quiera que su sepelio se realice en territorio español.

Si tu caso es distinto, es decir vives y trabajas en España pero eres de otro país y quieres ser enterrado en el lugar donde naciste, entonces, quizá te pueda interesar contratar un Seguro de repatriación específico para tu situación.

Además ahora, estos seguros son cada vez más completos y ofrecen soluciones que van mas allá. Por ejemplo, puedes contratar coberturas adicionales que, además de cubrir los aspectos básicos relacionados con una defunción, es decir, la gestión, gastos del sepelio y los traslados del cadáver, también te ofrece cobertura asistencia en viaje.

En esta cobertura se suelen incluir los gastos médicos , traslado y repatriación de heridos o enfermos,… cualquier situación que pueda darse durante una estancia en el extranjero. Eso sí, piensa siempre que todo dependerá del capital asegurado que tú contrates. Pero siempre, sea cual sea ese capital será una ayuda para tus familiares.

Si eres una persona que viaja constantemente o que has empezado una nueva vida en otro lugar, pero tu pensamiento está en regresar al país donde naciste cuando fallezcas, puede resultarte entonces interesante tener contratada una póliza de seguro de decesos.