Seguros tradicionales de decesos para tiempos modernos

A la hora de afrontar el fallecimiento de un familiar hay que luchar contra trámites y gastos necesarios. Para ello puedes contar con un seguro de decesos.

Al afrontar el fallecimiento de un familiar, además de luchar contra el dolor y la pena por la pérdida de un ser querido, hay que luchar contra toda una maquinaria de trámites y gastos necesarios. Para ello puedes contar con un seguro de decesos, un producto muy estable y tradicional en España.

Desde el comienzo de los tiempos, o como se suele decir, desde que el mundo es mundo el ser humano ha mantenido una extraña relación con la muerte: una influencia y una atracción a partes iguales y directamente proporcional al miedo que produce. Y no hace falta ser una persona morbosa. La muerte es un tema que ha fascinado al hombre siempre.

Todas las culturas en la actualidad rinden de una manera o de otra, culto y homenaje a sus muertos. En España son los días 1 y 2 de noviembre, día de Todos los Santos y día de Difuntos, y también en otras partes del mundo: el día de los muertos en México, la noche de Halloween en Estados Unidos. Quizá estas sean las fiestas y tradiciones más conocidas. Pero es difícil encontrar un país o una religión que no recuerde a sus difuntos. Y cada uno a su estilo. En algunas culturas es una ocasión de festejo y celebración. En otras, resulta una fecha de recuerdo y sobriedad. Pero todas ellas sirven para recordar a aquellos que ya no están y hacerlos más presentes.

 

El peso de la tradición

Quizá por tradición, España es un país que se preocupa por sus sepelios. Tanto es así que durante 2013 las empresas aseguradoras jugaron un papel protagonista en este sentido, según datos de la patronal del Seguro, UNESPA. Más de 230.000 sepelios fueron atendidos por su seguro de decesos. Es decir, el 57%, más de la mitad de los fallecidos en el país durante 2013. Resulta una cifra importante, ¿no?.

España se preocupa por este tipo de cuestiones.  El seguro de decesos es uno de los seguros que más contratan los españoles y uno de los seguros más antiguos dentro del sector asegurador. El seguro de decesos como tal es un producto propio del mercado español. En el resto de países europeos, las coberturas que ofrece este producto se cubren de otra manera, a través de los seguros de vida. Aunque el resultado económico es el mismo, llega de formas distintas, cuenta con menos apoyo y asistencia a la familia. Con el seguro de decesos, la compañía da cobertura a todo lo relacionado con el sepelio del difunto, que es quien contrata la póliza. De esta manera, el difunto se encarga de que su familia y seres más allegados no tengan problemas económicos para afrontar su muerte. De la otra manera, a través del cobro del seguro de vida, se llegan a sufragar los gastos del sepelio. Pero en el caso del seguro de vida no actúa de forma inmediata ni presta la asistencia con la que cuenta el seguro de decesos.

¿Cómo será su funeral?. Los españoles dan respuesta en vida. Por eso suelen disponer de instrucciones y medios para que este último trance sea como ellos quieren. Y ahí nació el seguro de decesos. La preocupación por el paso a la muerte siempre ha sido muy profunda, en especial porque ese proceso fuese de la forma más digna posible. Así en la década de los años 20 surgieron los primeros contratos de este tipo con compañías aseguradoras. Antes igual que ahora, su finalidad es la de procurarse uno mismo un sepelio lo más digno posible sin que ello lleve a la ruina de la familia, o por el contrario que no se realicen los servicios funerarios por falta de dinero. Tras la Guerra Civil española, esta preocupación y este tipo de contratos se afianzó. Y ha seguido creciendo y consolidándose hasta ahora.

 

Ayuda administrativa

En la actualidad los trámites administrativos son mucho más complicados que hace 50 años. Por tanto, los servicios y coberturas que prestan son mucho más complejos. Ya no se trata solo de cubrir los gastos que suponen los distintos servicios fúnebres como pueda ser el féretro, una lápida, las flores o los traslados de una localidad a otra. A día de hoy se trata de hacer frente a todos los requerimientos legales que plantean las administraciones públicas: certificados de defunción, permisos de traslados en caso de ser necesarios, apoyo legal, etc.  Incluso el borrado de la vida digital.

El seguro de decesos es uno de los productos aseguradores con más arraigo en la sociedad actual. Y a pesar de ir muy ligado a la tradición y a lo más íntimo del ser humano como es la muerte, también ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos y da respuesta a nuevas y distintas necesidades.

 

Más allá de dar un apoyo económico importante ante un fallecimiento, cada vez más incorporan servicios de valor añadido como asistencia en viaje, segunda opinión médica o incluso garantías opcionales de fallecimiento o invalidez absoluta por accidente. Los seguros de decesos se pueden convertir en herramientas flexibles y de gran ayuda para la economía familiar.