Medicina alternativa en tu seguro

Todos nosotros tenemos bastante claro para qué sirve un seguro de salud, cuáles son las ventajas que ofrece y sus principales coberturas.

 

Sin embargo, hay un tipo de técnicas naturales que cada vez se incluye con más frecuencia y con una oferta más amplia en las pólizas de este tipo, respondiendo a la demanda existente de una atención más completa.

Hablamos de tratamientos en general complementarios a la medicina tradicional, que van ganando terreno en Occidente a medida que la gente comprueba que también son efectivos, aunque aún les quede mucho camino por recorrer para su consolidación en el Viejo Continente. Hablamos de las también conocidas como terapias alternativas.

La inclusión de las mismas en el seguro de salud se lleva a cabo en la actualidad en diferentes modalidades: desde su simple integración junto al resto de coberturas de la póliza contratada, hasta su inclusión opcional en la misma, pasando por el modelo mixto: la oferta de una serie limitada de sesiones que lleven al cliente a decidir si apuesta o no por ellas a la hora de contratar su seguro médico.

 

En qué consiste

Pero… ¿en qué consiste exactamente la medicina alternativa? En aquella que engloba todos los tratamientos alejados de la tradicional, empleando en la mayoría de las ocasiones remedios naturales en lugar de compuestos químicos. Al principio comenzó siendo denostada, pero con el paso de los años se ha demostrado su eficacia, vencido la desconfianza inicial de la gente y ganado un importante espacio complementario al de la medicina occidental.

Muchos seguros médicos privados han leído esta tendencia alcista de la medicina alternativa y apuestan ya por integrar este tipo de tratamientos, ofreciendo a sus clientes la posibilidad de elegirlos, una opción que no ofrece a los ciudadanos en la actualidad el servicio público sanitario en la gran mayoría de las ocasiones. Por tanto, este ámbito se ha convertido en una baza más para las aseguradoras y en un incentivo más para sus clientes.

Dentro de la oferta de las aseguradoras, existen campos de la medicina alternativa que cuentan con un importante peso dada su popularidad y eficacia. Hablamos, por ejemplo, de la homeopatía, la osteopatía o la acupuntura. La homeopatía es un método terapéutico que ayuda a restablecer la salud del paciente, consiste en administrarle un principio activo diluido y se basa en la ley de similitud, que afirma que –por raro que parezca- una sustancia capaz de producir una serie de síntomas en una persona sana es también capaz de curar síntomas semejantes en una enferma siempre que se suministre en dosis mínimas y adecuadamente elegidas.

Por su parte, la osteopatía es una técnica que se centra en la estructura y los problemas mecánicos del cuerpo y resalta su importancia en el mantenimiento de una buena salud. Trata cualquier parte del cuerpo (desde los músculos a los huesos, pasando por los nervios) mediante técnicas manuales, con el fin de reducir el dolor y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

En cuanto a la acupuntura, que procede de la medicina tradicional empleada durante siglos en China, consiste en la introducción de finas agujas en determinados puntos del cuerpo del paciente. Sirve para aliviar patologías tan variadas como contracturas musculares o migrañas. Se utiliza comúnmente para el alivio del dolor, aunque también se puede usar en el tratamiento de una amplia gama de enfermedades.

 

Otros tratamientos

Aunque estas variables de medicina alternativa suelen ser las más demandadas y populares, hay otras muchas que tienen cabida en los seguros médicos actuales. Por poner algunos ejemplos, la risoterapia, técnica con base psicoterapéutica que busca producir beneficios mentales y emocionales a través de la risa (conocido es además que el estado anímico resulta clave a la hora de superar una enfermedad o incluso a la hora de disfrutar de una mejor calidad de vida); la musicoterapia, con múltiples beneficios como la promoción de la comunicación, el aprendizaje, las relaciones, el movimiento, la expresión y la organización junto con otros objetivos terapéuticos relevantes con el fin de satisfacer a las necesidades tanto físicas como emocionales, mentales, sociales y cognitivas; o incluso las flores de Bach, conjunto de remedios naturales no farmacológicos que actúan sobre el subconsciente con el fin de ayudar a que una enfermedad desaparezca.

Los servicios relacionados con la salud cada vez son más completos, como vemos, merced a la inclusión de estas técnicas o terapias alternativas, las cuales coexisten cada vez mejor con las tradicionales; y no sólo en lo referente a éstas, sino también en lo relativo a servicios de bienestar o estética, que también forman parte en la actualidad de bastantes pólizas del ramo.