Seguros de salud: coberturas menos conocidas, extrañas… e insólitas

Los seguros de salud privados pueden incluir numerosas coberturas más allá de las ya conocidas, y por ello está bien saber hasta qué punto pueden hacerse cargo de cualquier dolencia, enfermedad o necesidad que tengamos.

Con este post trataremos de resumir las opciones que tenemos a nuestra disposición a la hora de contratar un seguro privado de salud.

Ya hemos hablado, por ejemplo, de los tratamientos y terapias alternativas – homeopatía, acupuntura, risoterapia, musicoterapia, homeopatía, acupuntura, flores de Bach–, a las que ya hicimos referencia en un post reciente; o de los relacionados con la estética y el bienestar, desde masajes hasta circuitos termales pasando por múltiples tratamientos de belleza; o de la necesaria cobertura de asistencia psicológica que hoy en día ofrecen prácticamente todas las compañías de seguros en el ramo de la medicina, pues cada vez se presta una mayor atención a la importancia de la salud mental más allá de la física.

Actualmente prácticamente todo puede estar incluido en la oferta de los seguros de salud, desde las sesiones de fisioterapia a la cirugía baríatica –anti-obesidad-, pasando por los tratamientos de fertilidad o los ingresos en el hospital debido a trastornos psicológico-alimentarios como es el caso de la anorexia o la bulimia, por desgracia bastante frecuentes en estos días.

Hablando de cirugía, la reparadora (que no la estética) suele estar incluida también en muchos seguros privados de salud. El matiz entre ambas es importante, pues la primera viene a subsanar, corregir o minimizar daños físicos y estéticos derivados de siniestros o enfermedades -y se realiza previo informe médico- mientras que la segunda es la destinada únicamente a mejorar el aspecto externo de pacientes sanos.

 

Rarezas y excentricidades

Hasta ahí aspectos del seguro de salud tal vez menos conocidos pero que entran dentro de lo frecuente. Pero vamos a dar un paso más y hablar de aquellos menos conocidos. Como han demostrado numerosos actores, deportistas y cantantes hoy en día es posible incluso asegurar partes del cuerpo en particular: las manos, las piernas, la nariz, la boca e incluso el trasero. Seguros especiales y extraños, pero a los que cualquiera puede acceder si tiene, claro está, el dinero suficiente para permitírselo.

Pero hay otras coberturas más que curiosas: la que cubre contra las consecuencias económicas de tener más de un hijo a la vez. De hecho, en Estados Unidos una pareja se aseguró contra la posibilidad de parto múltiple en dos ocasiones y acabó cobrando sendas indemnizaciones por ello de la compañía de seguros con la que realizó la contratación.

Pero si lo que buscamos es un seguro insólito relacionado con la salud, o más bien por quedarte sin ella, el que ha lanzado la famosa Lloyd´s se lleva sin duda la palma. Ha puesto en el mercado el seguro contra la muerte de risa, aunque no está destinado a los particulares sino a las compañías cinematográficas y salas de cine. Les cubre ante la posibilidad de que les demanden en caso de muerte por un ataque de risa debido al visionado de una película.

 

Un mundo de seguros médicos

Más allá de nuestras fronteras, ¿cómo es el panorama en los seguros de salud en el mundo? Podemos citar los casos de otros países por ser especialmente llamativos por diferentes razones, como México, Venezuela, Costa Rica, Estados Unidos u Holanda.

En México y Venezuela apenas se contratan seguros privados. En el país centroamericano el porcentaje de pólizas suscritas ronda el 3% de su población, mientras que en el suramericano únicamente el 1%. Más llamativo todavía resulta el caso de Costa Rica, donde hasta hace bien poco directamente los seguros de salud privados estaban prohibidos.

En Estados Unidos sucede exactamente al revés, ya que la sanidad es privada. No existe un seguro médico universal como podría ser la seguridad social en España, ni para los turistas ni para los propios ciudadanos. Únicamente las personas que son pobres pueden optar a un servicio médico gubernamental.

Dentro del Viejo Continente podemos destacar el caso de Holanda, que según los expertos posee actualmente el mejor sistema de sanidad con una curiosa fórmula mixta que por lo visto funciona muy bien: un modelo de financiación pública y prestación de servicios privada.

Lo explicamos: la legislación neerlandesa obliga a todos los ciudadanos del país a contratar un seguro médico. Todos los holandeses tienen por tanto derecho a atención médica, pero proporcionada por las empresas privadas, que compiten por atraer a sus clientes. La normativa establece, claro está, un listado de prestaciones mínimo que las compañías aseguradoras deben ofrecer. El seguro se paga entre tres: el estado, las empresas –las cuales pagan a sus propios empleados- y los ciudadanos asegurados.