Seguros de decesos: seguros de familia unida

Una familia unida es algo muy importante… y no sólo a nivel general, sino también en lo que respecta al mundo de los seguros de familia.

 

Las empresas aseguradoras ofrecen en la actualidad numerosas ventajas a los grupos que apuestan por ellas y cuya unión desemboca en beneficios personales y colectivos tanto para el tomador como para el resto de los asegurados.

Los seguros de decesos no iban a ser una excepción, como demuestra el hecho de que en la actualidad el nombre de la póliza a contratar en este ámbito suele ser el de “seguro de decesos y asistencia familiar”. Tradicionalmente el de este ámbito cuenta con una muy importante tradición en nuestro país pues se ha contratado mucho en España. Históricamente se ha heredado de padres a hijos, en cierta manera a modo de herencia, aunque ahora existe un mejor acceso a la información y una mayor variedad de ofertas para que los ciudadanos puedan tener más herramientas de cara a elegir mejor.

En este sentido, aunque cada cuál es libre de elegir su mejor opción, lo cierto es que en líneas generales es recomendable que los componentes de una familia apuesten por una misma aseguradora. Esto redunda en una serie de beneficios que trataremos de detallar a continuación en este post.

 

Ventajas económicas

La mayor ventaja, por muy obvia que resulte, es la de conseguir que todos los componentes de una familia puedan estar asegurados, más allá del contratante. Al fin y al cabo, éste no es el único que puede sufrir la desgracia de un fallecimiento o que pueda beneficiarse del resto de coberturas que ofrece el seguro de manera directa, y que habitualmente son ofrecidas a todos los miembros de la familia que estén asegurados.

La inclusión de un mayor número de componentes como asegurados en la misma póliza y con la misma compañía suele redundar en un importante ahorro económico, aunque siempre dependerá de las condiciones de cada aseguradora. Lo normal es que cada uno de los asegurados pague en referencia a su estado de salud y a su fecha de nacimiento (a más joven, menor prima), pero lo habitual es que la inclusión de más personas propicie obtener descuentos en la prima total que paguemos.

En este sentido hay que reseñar también que la inclusión de niños como asegurados supone el pago de cuotas muy reducidas, casi insignificantes, o incluso que los recién nacidos o de poca edad, estén excluido de pagar en los primeros años de su vida.  Como ves no cuesta prácticamente nada incluirles, y hay que pensar en los más pequeños ya que se pueden beneficiar de las ventajas complementarias de este seguro.

Por otro lado, con respecto a los mayores, lo habitual es que a partir de una determinada edad (65-70 años), las empresas no aseguren a esas personas. Al contratar un seguro familiar muchas de ellas permiten la inclusión de personas de la Tercera Edad como aseguradas, siempre, eso sí, que haya al menos alguien de menor edad en el grupo familiar. Los ancianos, por lo tanto, pueden tener la opción de estar asegurados si pertenecen a una familia que apueste por la misma compañía para toda la familia; queda demostrado que la familia que permanece unida tiene más ventajas.

En ocasiones el beneficio se obtiene en otras ramas del seguro de la compañía con la que tenemos un contrato. Y es que a veces las firmas ofrecen como premio a las familias aseguradas la posibilidad de optar de manera gratuita a la protección de otros tipos de seguros de la marca (Auto, Hogar, etc.) o al menos de obtener importantes descuentos a la hora de contratarlos.

Es también habitual el hecho de que existan coberturas específicas -por ejemplo, la de asistencia en viaje- que simplemente se deban pagar en una ocasión y de las que en cambio se pueden beneficiar todos los componentes del grupo que estén asegurados. Con abonar el dinero correspondiente a esa determinada cobertura se puede beneficiar toda la familia, y no sólo el tomador del seguro.

 

Comodidad en la gestión

La comodidad en la gestión es otro de los puntos fuertes de la decisión de unificar el seguro en una familia (una práctica frecuente en parejas que habían contratado previamente una póliza de decesos con diferentes firmas y deciden optar por una de esas marcas una vez han tenido descendencia). Es más cómodo el hecho de tener un solo interlocutor, una sola compañía de la que conocer sus condiciones y un solo lugar al que dirigirse para realizar una gestión o informarse.

Por último, hay que destacar también que este seguro suele poder aplicarse aunque uno de los componentes de la familia resida en el extranjero, aunque generalmente esta protección tiene una limitada vigencia temporal y hay que adecuar la póliza a la situación del miembro de la familia que permanece expatriado.