Seguro de comunidad y de hogar: Comunicantes pero independientes

Hoy vamos a acercarnos, en el ámbito de Hogar, a un asunto que genera algunas dudas a la hora de pensar en el seguro del hogar, a menos que seas especialista en la materia, el seguro de comunidad.

 

¿A qué nos referimos? A conocer correctamente las similitudes, diferencias y puntos en común entre un seguro de hogar y uno de comunidades. Las diferencias parecen obvias a primera vista, pero una incorrecta interpretación llevada a cabo por el cliente puede dar lugar a situaciones incomodas.

Especialmente en lo que se refiere a las coberturas, la cuestión que tradicionalmente genera más problemas de interpretación. ¿Cuáles de ellas pertenecen a cada seguro? ¿De qué se encarga un seguro de comunidades y que cubre una póliza de hogar? Vamos a intentar dejarlo lo más claro posible en este post.

 

Diferentes y complementarios

Para empezar, hay que tener en cuenta que el seguro de hogar y el de comunidades son diferentes pero complementarios, por lo que uno no sirve para sustituir al otro y viceversa; y ambos presentan diferencias relevantes en la definición de coberturas, puesto que el objeto del seguro es distinto, pero se complementan perfectamente. Veremos cómo.

En el caso del seguro de hogar, éste puede proteger tanto su continente (la estructura y construcción de la casa) como su contenido, los bienes que alojemos en su interior. Eso sin contar con la posibilidad de suscribir una cobertura de responsabilidad civil que nos sirva para curarnos en salud ante posibles daños producidos a terceros. Por su parte, un seguro de comunidades sirve para cubrir los riesgos o incidencias que se puedan producir en el edificio y sus instalaciones fijas o anexas (como pueden ser los jardines, las piscinas, los trasteros o los garajes), además de ofrecer también una cobertura de responsabilidad civil… para el ámbito de la comunidad.

Practicamente todos vivimos en una comunidad, bien sea vertical cómo un edificio, bien en una urbanización de casas, y es importante, por lo tanto, conocer con cierto detalle qué coberturas tiene el seguro comunitario antes de contratar nuestra póliza de hogar, con el fin de evitar que paguemos dos veces por la misma garantía o que incrementemos el valor de la vivienda propia de forma innecesaria; también nos servirá para saber a qué atenernos en caso de que exista algún problema con nuestros vecinos. Sin olvidar que el seguro comunitario no nos protegerá de todo, pues nunca incluye el contenido de cada vivienda ni muchos de los riesgos específicos a los que se enfrenta ésta.

 

Motivos de conflicto o confusión

Hablemos ahora de algunos aspectos que pueden generar confusión o conflicto, como es el caso de la responsabilidad civil en un ámbito y otro. En el personal (seguro de hogar) se cubre la responsabilidad civil como propietario del continente y contenido de la vivienda, o el día a día de la vida personal y familiar o la propiedad de animales domésticos; en el ámbito común (seguro de comunidades) el foco se centra en los elementos e instalaciones comunes del edificio, con posibilidades opcionales como la responsabilidad civil por los daños sufridos en un accidente laboral por los empleados de la comunidad o la responsabilidad de los componentes de la junta rectora por daños y perjuicios a la misma. Como siempre, las posibilidades de cobertura que ofrecen ambos seguros llegan “hasta el infinito y más allá”, que diría Buzz Lightyear, y son tantas que no terminaríamos con un solo artículo.

Otro aspecto que suele producir controversia son los daños causados por el agua, algo bastante común, y que sin embargo no está tan claro en general. Cómo norma siempre debemos acudir a lo que hemos repetido varias veces anteriormente, el seguro del hogar cubre nuestras instalaciones “de puerta hacia dentro” y el de comunidades las instalaciones comunes como bajantes, y en general las de “puertas hacia fuera”. Aún así hay excepciones y en cada caso conviene leer la póliza para saber a que atenernos.

Menos problema ofrece la cuestión del contenido, es algo más comprensible y bien diferenciado en una póliza y otra. Cada propietario debe preocuparse de asegurar los bienes y enseres que se encuentran en el interior de su vivienda, mientras que la protección del seguro comunitario incluye sólo los enseres, decoración, elementos, etc. alojados o instalados en las zonas comunes.

No hay por qué elegir, por lo tanto, entre un seguro de hogar y uno de comunidad. Como hemos podido comprobar son independientes y complementarios, y si queremos contar con una cobertura completa de nuestro espacio cercano deberemos contratar ambos… o confiar en la suerte y que no nos pase nada.