Seguros de decesos: más allá del más allá

Un nuevo post sobre el seguro de decesos, sin referirnos a ritos y costumbres, y respetando las creencias de cada uno, no realizaremos ninguna valoración filosófica, científica o religiosa: nos basaremos en los aspectos prácticos de este tema tan delicado.

Nos centraremos en otro tipo de más allá mucho más terrenal: las coberturas de un seguro de decesos que van más allá de las estrictamente relacionadas con los actos fúnebres o de homenaje -entierro, funeral, incineración-. De las que van más allá del difunto y se centran en la ayuda y asistencia (psicológica, económica, legal) a los familiares del mismo, quienes precisan de apoyo tanto moral como material en unos momentos tan difíciles.

El soporte a los allegados del difunto también es una cuestión muy relevante, y así lo parecen considerar actualmente los seguros de decesos, cuyas coberturas contemplan tanto la gestión de los gastos fúnebres como la complicada situación que se le presenta a una familia tras el fallecimiento de uno de sus integrantes. Porque más allá de la muerte hay también mucha vida a tener en cuenta.

¿Qué coberturas puede ofrecer una póliza de decesos a los familiares? Numerosas. Vamos a hacer un repaso por alguna de las fundamentales.

 

Coberturas básicas

Las principales coberturas que un seguro de decesos puede ofrecer a la familia del cliente fallecido pasan por la asistencia en todo tipo de terrenos. Empezando por la psicológica, mediante la ayuda de un equipo de profesionales especializados en este campo que, bien telefónicamente o de manera presencial, ayuden a los allegados del difunto en la gestión emocional de este suceso traumático.

Pero el proceso a seguir tras la pérdida de un familiar no es sólo la rehabilitación emocional, sino la realización de numerosas y a veces complejas gestiones -y, sin embargo, necesarias- en un momento en el que ni la concentración ni el estado anímico son los mejores. Por eso muchos seguros de decesos apuestan por ofertar también un servicio de gestoría, que se hace cargo de los trámites administrativos, y también de asistencia jurídica, necesarios para liberar de esa carga a los familiares. Mediante ellos se podrá recibir un valioso asesoramiento en la tramitación sucesoria, realizar la gestión de la pensión de viudedad u orfandad, conseguir la obtención de numerosos certificados… Eso libera de carga a los afectados, que ganan tiempo y no se desgastan anímicamente en el desmoralizante papeleo.

La asistencia puede proporcionarse de múltiples formas, tanto por teléfono -realizándose una labor de asesoría psicológica, económica, social o jurídica- como cara a cara: desde la presencia de un médico en el domicilio hasta la ayuda de un cerrajero o el servicio de bomberos. También incluso mediante la oferta de otros trabajos de ayuda a domicilio, como servicio doméstico, telefarmacia o cuidado de animales de compañía.

Y cuando se habla de coberturas básicas en un seguro de decesos no hay que dejar tampoco de lado la de asistencia en viaje, que ofrece la tranquilidad de poder contar con apoyo en cualquier lugar del mundo: traslado o repatriación de heridos y enfermos, gastos médicos en el extranjero, anulación de viaje, pérdida de equipaje…

 

Coberturas complementarias

Pero el apoyo que proporciona un seguro de decesos puede ir más allá de las coberturas que podemos recordar a bote pronto cuando suscribimos una póliza de decesos. ¿Sabías que entre la oferta puede incluirse el acceso a una red de servicios dentales? ¿Descuentos en bienestar  y salud? ¿Asesoría nutricional? Estas coberturas pueden estar incluidas y se disfrutan en vida y por toda la familia.

Pero, además de la salud, la educación también es importante y así algunas compañías ofrecen ayuda pedagógica para los pequeños de la casa, en el caso de que éstos, por el motivo que fuere, no pudieran asistir a las clases del colegio.

Otro aspecto relevante es sin duda el económico, y por ello algunas pólizas contemplan, por ejemplo, la garantía de un capital a causa de un fallecimiento o invalidez en caso de accidente o una cobertura que asegure el pago de una cantidad de dinero determinada por cada día de hospitalización -ingreso en el hospital para interveciones quirúrgicas-.

Son sólo algunos ejemplos de lo que puede ofrecer un seguro de decesos, que como vemos suele ir más allá. Porque la difícil situación que deja la muerte de un ser querido no concluye con un funeral; porque hay muchas personas afectadas además del difunto; porque sus necesidades son importantes. Y, sobre todo, porque más allá de la muerte la vida sigue.