Las coberturas desconocidas de un seguro de hogar

¿Qué similitud existe entre dos sucesos desagradables como sufrir un robo en plena calle y que tu hijo destroce el cristal de la casa del vecino jugando al fútbol?

Que, por extraño que parezca, ambas situaciones pueden ser coberturas desconocidas que ampara tu seguro de hogar.

A menudo contratamos un seguro sin tener muy claro hasta dónde nos protege. Y por eso está bien revisar concienzudamente todas las coberturas que nos ofrece, ya que es frecuente que nuestra póliza haya tenido en cuenta ámbitos y situaciones que nosotros ni siquiera nos habíamos planteado, por desconocimiento o por considerar que el ámbito alcance del seguro es más limitado de lo que en realidad es.

 

Más allá de nuestra vivienda

El seguro de hogar es en ocasiones un multiseguro que, por extraño que pueda parecer, cada vez va más allá del hogar, al igual que va nuestra vida y la de los que comparten el hogar con nosotros. Por ejemplo, en la ya citada situación de sufrir un atraco o robo en plena calle. Numerosos seguros cubren los robos con violencia o intimidación de bienes que formen parte del contenido de nuestra casa y de otros como relojes, joyas u otros objetos personales, ofreciendo una indemnización a su cliente. E incluso pueden llegar a hacerse cargo del gasto realizado para arreglar la ropa estropeada durante el asalto, el uso fraudulento de una tarjeta de crédito por parte de un ajeno o la reparación o reposición del teléfono móvil, dependiendo del caso.

Una cobertura relevante a tener en cuenta ante este tipo de situaciones es también la de cambio de cerradura después de robos tanto en el propio hogar como fuera de él, o incluso en caso de pérdida involuntaria de las llaves. De esta manera nos garantizamos que ningún delincuente tenga acceso a la vivienda utilizando nuestras propias llaves.

Seguimos con las coberturas desconocidas de Hogar para sucesos fuera del hogar. Hay que tener en cuenta también la cobertura de responsabilidad civil, otra de las grandes desconocidas del ramo y a menudo desaprovechada por los clientes. Cubre los daños a terceros que miembros de nuestra familia puedan causar, aunque se produzcan fuera de casa.

Es el ejemplo ya citado de un niño que destroza el cristal de la casa del vecino jugando al fútbol o el de casos como daños a un jardín montando en bicicleta o a un coche al caerse algo desde el alféizar de nuestra ventana. Porque no sólo los niños pueden liarla parda; también nosotros los adultos…. e incluso los animales a nuestro cargo, que pueden causar molestias o provocar daños materiales. Si, acertáis: los seguros de hogar también contempla esta entre otras coberturas desconocidas.

 

Ya al calor del hogar…

Pero volvamos al hogar, que hace frío, y veamos también que coberturas no previstas puede ofrecer un seguro de este tipo. Empezaremos por otra de las grandes desconocidas, la indemnización por los alimentos estropeados. Actúa en ocasiones ajenas a nuestra responsabilidad, como puede ser un corte de luz que provoca que la nevera deje de funcionar, no en casos en los que nosotros seamos responsables. Pero resulta también una ventaja el hecho de tener derecho a reponer nuestra compra, que en ocasiones puede alcanzar una suma importante de dinero. Mucho más en las fechas navideñas.

La tecnología también cobra protagonismo en este post, ya que el seguro de hogar también contempla a menudo la reparación de nuestros aparatos informáticos o electrónicos y hasta puede llegar a ofrecer un servicio de asesoramiento sobre el control parental de Internet acerca de la navegación que realizan los menores.

Pero nuestra casa no consta tan sólo de elementos materiales. Además de nosotros y nuestra familia pueden habitar otros seres vivos como animales y plantas, y es nuestra responsabilidad moral el cuidarlos. En esa obligación no escrita cobra sentido el servicio para mascotas y plantas, una cobertura que ofrece al tomador del seguro, además de información sobre el cuidado de nuestros compañeros de piso vegetales o animales, atención veterinaria o incluso otros servicios como búsqueda del animal perdido o incluso entierro e incineración de nuestra mascota.

Atracos en la calle, cambios de cerradura, acciones de niños traviesos, adultos descuidados o mascotas revoltosas, servicio de bricolaje, deterioro de alimentos, reparaciones informáticas y electrónicas, cuidado de animales y plantas… Como hemos podido ver en este post el espectro de coberturas que ofrece un seguro de hogar es realmente extenso, tanto que a veces no nos lo llegamos a imaginar. Gracias a una buena información deberíamos dejar de preguntarnos a posteriori:  “¿Realmente el seguro cubría esto?”