Circulando por vías no aptas. ¿Nos protege en esta situación el seguro de coche?

Conductores de España, reconocedlo. Quien más, quien menos, la gran mayoría de nosotros nos habremos metido por algún camino de cabras en alguna ocasión, bien por exceso de confianza, por afán de aventura o simplemente a causa de una equivocación. Vías escasamente asfaltadas -o directamente sin asfaltar- llenas de baches, socavones, peligrosas curvas y cambios de rasante. La típica carretera perfecta para romperse un tobillo si se va a pie, provocar una caída si se circula en bici o poner en serio peligro la integridad física del vehículo  (ay, esos bajos tan bajos) si se conduce.

Por supuesto que somos soberanos de tomarnos la libertad de atrevernos a circular por esas carreteras de Dios. Pero, más allá del peligro que ello supone, debemos saber también que tal vez no estemos asegurados en caso de que suframos un accidente, un golpe dañe nuestra carrocería o nuestro vehículo quede inmovilizado.

¿Por qué? Simplemente porque no siempre el seguro de coche cubre los incidentes acaecidos en vías no aptas. De hecho, algunas compañías ni siquiera amparan en sus ofertas esa cobertura.

¿Cuáles son estas vías? La introducción del post y su propia denominación lo dejan bastante claro, pero vamos allá con una definición: Aquellas que no son apropiadas para una circulación segura, a pesar de que se pueda transitar por ellas. El Estado es el encargado de reconocer si una vía es apta o no, aunque el criterio puede variar de una comunidad autónoma a otra.

 

No todo vale

En la mayoría de los casos son tramos no asfaltados, desde un camino rural a un carril de tierra. La buena noticia es que muchas compañías de seguros ofrecen en sus pólizas la posibilidad de asistencia en estas pistas. Pero, eso sí, aunque nuestra póliza nos proteja no debemos venirnos demasiado arriba: si nos quedásemos atrapados en las arenas de una playa o dañásemos nuestro vehículo por conducir campo a través nuestro seguro no nos cubriría, ya que las zonas que no sean un camino quedan fuera de la cobertura del seguro.

Nuestra compañía aseguradora no nos brindaría apoyo en este tipo de casos. Y no sólo porque no quisiera, sino porque quizás tampoco podría: es posible que sea complicada la llegada de asistencia a la zona, e incluso imposible. Y, además, incluso estaríamos cometiendo una ilegalidad, ya que la legislación española no permite la circulación de vehículos a motor fuera de los caminos recogidos y regulados específicamente en la normativa aplicable en cada comunidad autónoma. Así que mejor hay que pensarlo antes de ir demasiado lejos conduciendo.

Dicho esto, estando al volante podría haber situaciones que nos hicieran dudar, como circular a través de un cortafuegos. Hay que decir que a estos no se les considera caminos, ya que no han sido creados para circular sino para evitar que los incendios se propaguen. De cualquier manera, asegurarse bien antes de tomar una vía que nos plantee dudas resulta siempre una buena costumbre.

Otro caso complejo sería el referente al acceso de ayuda, que en algunos casos es prácticamente imposible para una simple grúa. Por eso, hay que conocer al dedillo los términos de nuestro contrato con la compañía de seguros para saber si en la póliza viene recogida la asistencia en este tipo de casos. Es por lo tanto una buena práctica estar debidamente informados, para saber a qué nos atendríamos si algo sucediera.

 

Colectivos más interesados

La cobertura de asistencia en vías no aptas, si puede contratarse como una garantía opcional, puede ser de utilidad para varios colectivos, más allá de para las personas a las que les guste correr riesgos. Por ejemplo, si el cliente posee un todoterreno o un 4×4 en propiedad es mucho más elevada la posibilidad de que lo utilice en vías no asfaltadas. Este tipo de vehículos suele pagar primas más altas por su seguro, pues corren mayores riesgos y sus índices de siniestralidad son superiores a los de otros medios de transporte como el turismo tradicional.

Estos seguros también pueden interesar especialmente a otros clientes, en función de su ubicación (si viven en un entorno rural, como los habitantes de un pueblo o una aldea) o en función de su profesión. Algunos colectivos, como el de los cazadores, los pescadores, los agricultores o los ganaderos pueden estar interesados en disponer de las coberturas de un seguro de auto para vías no aptas. Y, por supuesto, los amantes de la naturaleza a los que les guste dirigirse a sitios perdidos para realizar senderismo, escalada o bici de montaña alejados de la civilización. Pero recordad de nuevo que no todo vale.